La cotización no es un número fijo. Depende de la base reguladora que elijas (o que te impongan) y de la tarifa que aplique tu situación laboral. Pero vamos a desgranarlo con ejemplos concretos para que no te quede ninguna duda.
¿Qué es la base reguladora y por qué importa?
La base reguladora es el importe sobre el que se calculan tus cotizaciones a la Seguridad Social. No es lo mismo que tu sueldo bruto, aunque a menudo coincide. Es como la base imponible del IRPF, pero para la seguridad social.
En 2024, las bases mínimas y máximas para trabajadores por cuenta ajena son:
- Mínima: 643,71 euros al mes
- Máxima: 4.495,50 euros al mes
Para autónomos, la base mínima es 960 euros y la máxima 4.139,40 euros. Si tu sueldo es de 1800 euros, tu base reguladora será esa cantidad o la que elijas dentro de los márgenes permitidos.
Si eres trabajador por cuenta ajena: ¿cuánto paga la empresa y cuánto pagas tú?
En este caso, la empresa asume la mayor parte de la cotización. La cuota total que se paga a la Seguridad Social es del 28,3% sobre la base reguladora, repartida así:
- Empresa: 23,6%
- Trabajador: 4,7%
Con una base de 1800 euros, la cotización total sería:
- Empresa: 1800 x 0,236 = 424,80 euros
- Trabajador: 1800 x 0,047 = 84,60 euros
- Base reguladora: 1800 euros
- Cuota: 1800 x 0,283 = 509,40 euros
- IRPF: 1800 x 0,10 = 180 euros
Es decir, de tu nómina se descuentan 84,60 euros, y la empresa paga 424,80 euros. El coste total para la empresa es de 509,40 euros.
¿Y si tienes reducción de jornada o contrato a tiempo parcial?
En ese caso, la base reguladora se reduce proporcionalmente. Si trabajas el 50% de la jornada, tu base sería 900 euros, y las cotizaciones se calcularían sobre esa cantidad. Pero ojo: la base mínima sigue aplicándose, así que si bajas mucho la jornada, tu base no bajará tanto como esperabas.
Si eres autónomo: ¿cuánto pagas tú solo?
Los autónomos no tienen empresa que pague por ellos. La cuota mensual se paga íntegramente por tu cuenta, y depende de la base que elijas. En 2024, la tarifa plana para nuevos autónomos es de 80 euros los primeros 12 meses (si cumples los requisitos).
Después, la cuota mínima (base de 960 euros) es de unos 232 euros al mes. Si quieres cotizar por una base más alta, pagas más. Por ejemplo, si cotizas por 1800 euros al mes:
Es la misma cantidad que paga la empresa en el caso anterior, pero aquí la asumes tú solo. Por eso muchos autónomos optan por bases más bajas para pagar menos, aunque eso afecta a futuras prestaciones (paro, pensión, etc.).
¿Y si eres autónomo societario?
En este caso, cotizas como un trabajador por cuenta ajena: el 4,7% lo pagas tú y el 23,6% lo paga la empresa (es decir, la sociedad de la que formas parte). Así que tu cuota sería de 84,60 euros al mes sobre una base de 1800 euros, igual que cualquier asalariado.
Retenciones de IRPF: ¿qué más se descuenta de tu nómina?
Además de la cotización a la Seguridad Social, tu nómina incluye la retención de IRPF. Esta no va a la Seguridad Social, sino a Hacienda. El tipo varía según tu situación personal y el tramo de renta al que pertenezcas, pero para un sueldo de 1800 euros suele estar entre el 2% y el 12%.
Con una base de 1800 euros y un tipo de retención del 10%, pagarías:
En total, de tu nómina se descuentan 84,60 euros a la Seguridad Social y 180 euros a Hacienda, quedándote un sueldo neto de 1535,40 euros.
¿Y si tienes pagas extras o pluses?
Las pagas extras se cotizan igual que el salario ordinario, y las retenciones se prorratean a lo largo del año. Si tienes pluses por nocturnidad, festivos o productividad, también cotizan y tributan, aunque a veces con tipos reducidos.
Comparativa: asalariado vs autónomo vs autónomo societario
Para que lo veas claro, aquí tienes una tabla comparativa con una base reguladora de 1800 euros:
| Tipo de trabajador | Cuota Seguridad Social | Cuota empresa | Cuota autónomo | Retención IRPF | Coste total empresa |
|---|---|---|---|---|---|
| Asalariado | 84,60 € | 424,80 € | - | 180 € | 509,40 € |
| Autónomo | 509,40 € | - | 509,40 € | 180 € | - |
| Autónomo societario | 84,60 € | 424,80 € | - | 180 € | 509,40 € |
Como ves, el autónomo paga casi seis veces más que el asalariado solo en Seguridad Social. Por eso, muchos optan por bases más bajas, aunque eso afecta a su pensión futura.
¿Y si cobras en negro o en B?
Si cobras sin cotizar, ni tú ni la empresa pagáis a la Seguridad Social. Pero estás fuera del sistema: sin paro, sin baja médica, sin pensión. Y si te pillan, las sanciones pueden llegar al 133% de las cuotas dejadas de pagar, más intereses.
Además, Hacienda también te perseguirá por el IRPF no retenido. En resumen: no merece la pena. La Seguridad Social es un seguro que pagas ahora para tener prestaciones después.
Preguntas frecuentes
¿Puedo elegir libremente mi base reguladora si soy autónomo?
Sí, dentro de los márgenes mínimo y máximo. Pero si la subes mucho, la cuota se dispara. Si la bajas, ahorras ahora pero cobrarás menos de paro y pensión después.
¿Y si soy fijo discontinuo?
Cobras la prestación por desempleo cuando no trabajas, y cotizas por la base que te marcó la empresa cuando trabajabas. Si tu base era 1800 euros, esa es la cantidad sobre la que se calculan tus prestaciones.
¿Los contratos a tiempo parcial cotizan menos?
Sí, la base reguladora se reduce proporcionalmente a la jornada, pero nunca por debajo de la base mínima. Así que si bajas mucho la jornada, tu base no baja tanto como esperabas.
¿Y si tengo varias empresas contratándome a la vez?
Cada empresa cotiza por separado por ti, sumando todas las bases. Si dos empresas te contratan por 1000 euros cada una, cotizarán por 2000 euros en total, y tú pagarás el 4,7% de cada base.
La conclusión
Si ganas 1800 euros brutos al mes, la Seguridad Social se lleva 84,60 euros de tu nómina si eres asalariado, y tu empresa paga otros 424,80 euros. Si eres autónomo, pagas tú solo los 509,40 euros. Y si eres autónomo societario, vuelves a pagar solo 84,60 euros, como cualquier asalariado.
La diferencia es abismal. Por eso, antes de lanzarte a la aventura de ser autónomo, piensa si compensa el esfuerzo extra. A veces, el sueldo neto es lo de menos: lo que importa es la seguridad de tener baja por enfermedad, paro y pensión garantizados. Y eso, en España, solo lo da la Seguridad Social.