La despensa marina: mucho más que una simple delicatessen
A menudo solemos ver estos alimentos como un lujo reservado para celebraciones o domingos de sol, pero la realidad biológica nos dicta que son una pieza de ingeniería evolutiva para nuestro cráneo. ¿Por qué nos obsesiona tanto el marisco? Porque el cerebro humano es, en un 60% aproximadamente, grasa. Y no cualquier grasa vulgar que puedas encontrar en un
Mitos que deberías tirar por la borda ya mismo
El problema es que hemos santificado el pescado mientras demonizamos al marisco basándonos en premisas que tienen más de tres décadas. Seamos claros: la idea de que los crustáceos son bombas de relojería para el colesterol es una lectura miope de la fisiología humana. El marisco es bueno para el cerebro, pero muchos lo evitan por miedo a que sus arterias se tap
