Errores comunes o ideas falsas
Creer que se puede suspender de golpe
Minimizar el riesgo por ser un medicamento recetado
Existe la peligrosa creencia colectiva de que un analgésico recetado por un facultativo carece del potencial destructivo de las sustancias ilegales de la calle. Seamos claros: la dependencia química no entiende de legalidad farmacéutica. El tramadol actúa sobre los receptores opioides y altera los neurotransmisores de la serotonina y la noradrenalina, creando una trampa bioquímica perfecta. Superar la dependencia al tramadol requiere aceptar que el origen de la receta no mitiga en absoluto la gravedad del daño neurológico acumulado durante meses de consumo sostenido.
