El tamaño no define el talento
Muchos padres creen que un niño debe medir metro ochenta para dominar este monstruo de madera. Mentira podrida. Existen violonchelos de tamaño 1/10, 1/8 o 1/4 que permiten que una criatura de 5 años empiece su periplo sonoro sin parecer un David contra Goliat. No obstante, el error más sangrante es comprar un instrumento de contrachapado de 150 euros en una web genérica. Esos trastos son, literalmente, leña con cuerdas de alambre. (Tu oído y tus dedos te odiarán profundamente). Un instrumento con un puente mal ajustado exige una presión de 4 kilos por dedo para sacar una nota limpia, lo cual es la receta perfecta para una tendinitis fulminante antes de terminar el primer semestre.
